Monedas e Intercambio

El intercambio humano crea la riqueza

El concepto de dinero evolucionó con los progresos en la conciencia humana, por múltiples factores, a partir de los 90 se produjo un auge fenomenal de nuevos instrumentos de intercambios, Ciertamente, un fenómeno silenciado. El hermetismo resulta insostenible ante la emergencia desde el "corazón del sistema" de las criptomenedas".

Es posible resolver algunos problemas monetarios mediante el uso creativo de nuevos instrumentos de intercambio.

Si bien, el fenómeno de creación de monedas complementarias pareciera una respuesta de outsider del dinero fiduciario, lo cierto que el desarrollo de instrumentos complementarios se ha expandido, de modo velado –quizás- dentro del ámbito empresarial, en múltiples formas –millas, puntos, canje, trueque, etcétera-.

Otro fenómeno no menor, es el  extraordinario desarrollo del trueque empresarial, en el comercio nacional e internacional. Lo cierto, es que más allá del dinero de curso legal, existen infinidad de posibilidades para crear riqueza mediante el intercambio humano.

Margarita Llada, participa desde 1995 en el estudio de este fenómeno. El año 2000, en la mega crisis financiera de Argentina, creó el Banco de Intercambio Red Telar, montado en una plataforma tecnológica abierta, la red facilito el intercambio del trabajo mediante moneda complementaria virtual. Aquí artículo en el Diario La Nación.

 

monedas complementarias Margarita Llada
Es tiempo de resolver los graves problemas monetarios mediante el uso creativo de nuevos instrumentos de intercambio.

Monedas Complementarias

El adjetivo complementario hace referencia a “que sirve para completar o perfeccionar algo”. De inmediato nos preguntaríamos ¿Qué completan o perfeccionan las monedas complementarias?

El ser humano de cualquier época, ante situaciones límites o limitantes, agudiza su ingenio, y encuentra algún mecanismo de resolución. Esto es una realidad, que más allá de las monedas complementarias, debería darnos esperanza respecto a las posibilidades de encontrar soluciones a los dilemas de nuestro tiempo.

Así aconteció que, ante la de ausencia o restricciones en las monedas de uso generalizado o de dinero de curso legal, según la época, existieron múltiples instrumentos que cumplieron la función de monedas complementarias -metales, colas de conejo, sal, arroz, granos, ámbar, marfil, jade, cuarzo, tambores, huevos, plumas, gongs, azadas, ollas, cuero, esteras, bueyes, cerdos-

En particular, a partir de los 90, el fenómeno de monedas complementarias se expande, y en principio, tienen la finalidad de actuar cómo satisfactor de: 1) la escasez de circulante de dinero fiduciario en algunas poblaciones, 2) la necesidad de facilitar la circulación de bienes y servicios entre determinados grupos sociales, 3) la emergencia de diferentes ideologías respecto a la función del dinero, 4) la promoción de ciertos valores culturales, 5) la creación de instrumentos para la resolución ciertas problemáticas sociales exógenas -externalidades- provocadas por la dinámica del sistema económico convencional.

Inicialmente, podríamos acordar que las monedas complementarias son una convención humana respecto a instrumentos –y/o protocolos- para el intercambio de bienes y servicios, que, en principio[1], se crean al margen de las regulaciones estatales, y de las monedas oficiales de los países, y que, actúan como satisfactores de necesidades humanas insatisfechas en determinado grupo social.

Actualmente las monedas complementarias suelen recibir distintas denominaciones según la intencionalidad o finalidad con la que se crean. Monedas alternativas –aquellas que pretenden ser una alternativa al dinero de curso legal; monedas sociales, aquellas creadas y utilizadas por comunidades, colectivos y particulares con el objetivo de facilitar los intercambios; otras suelen denominarse monedas comunitarias, por la fuerte orientación a crear y practicar valores comunitarios.

[1] En principio, pues, en muchos casos han logrado una inserción formal en las regulaciones estatales, tal como se indica en apartados siguientes.

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